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Sencillos pasos para tener tu piscina siempre a punto

He llegado el calor¡ Nuestras piscinas se preparan para entrar en temporada. Hoy, de cara a este finde caluroso, os dejamos una lista de truquillos para mantener vuestra piscina a punto.
1. Antes de poner a funcionar tu piscina, comprueba si durante el invierno se ha producido alguna grieta o azulejos sueltos y repáralo con epóxido
2. Revisa también la depuradora y aplica un filtrado durante al menos 24 horas antes de estrenar temporada.
3. Nunca uses jabón para limpiar nada en la piscina: reacciona con el cloro y esto supondría un riesgo para vuestra salud,
4. Comprueba los niveles químicos de tu piscina 2 o 3 veces por semana durante el verano.
5. Vacía y limpia la cesta del skimmer también 2 veces por semana, o más si hay árboles soltando hoja cerca o condiciones que la ensucien especialmente.
6. Recoge cabellos y pelusas de la bomba cada dos días al menos. Apaga siempre la bomba para hacer esto.
7. Comprueba el nivel del agua cada dos semanas, y ajusta si es necesario. El nivel ideal de agua está en el centro del skimmer. Los cambios desmesurados en el nivel del agua podrían indicar fugas, y estas, roturas importantes.
8. Comprueba los niveles de cloro al menos tres veces por semana, y asegúrate de que se reparte correctamente por toda la piscina.
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9. Pasa la raqueta de malla por la superficie de la piscina cada mañana, cuando el sol aún no aprieta, y repite el barrido de superficie a última hora de la tarde. Así te asegurarás un aspecto impoluto y evitarás que los residuos terminen descendiendo y ocupando el suelo y las paredes. Arroja los residuos lejos y recuerda que están clorados: no salpiques las plantas con ellos.
10.Efectivamente, el agua de tu piscina es veneno para tus plantas. Plantéate introducir césped artificial en las inmediaciones para asegurarte una superficie verde y agradable que no sufra las salpicaduras.
11. Controla el PH de tu piscina cada dos días como mucho. Debe estar entre 7,2% y 7,6%. Si llueve, duplica la dosis de cloro.
12. El agua llama a las avispas, que suelen fabricar avisperos cerca. Ponles coto para evitar el mal trago de bañarte rodeado de ellas.
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13. Si tienes niños o animales de compañía, plantéate instalar una valla de seguridad en el perímetro de la piscina
14. Si el agua se pone verde, tienes algas: Aplica un tratamiento de choque con cloro líquido y regula el nivel de PH con un incrementador, hasta que vuelva al entorno del 7,5%. Pasada una jornada, cepilla paredes y fondo y succiona las algas muertas con la función de vaciado de la depuradora. Durante unos días, aumenta las dosis de alguicida y de cloro.
15. Si el agua presenta una capa espumosa, es que hay demasiado alguicida o una acumulación de residuos orgánicos en la superficie, como cremas, sudor, etc. Para eliminarla, evacúa parte del agua y rellena con agua nueva, además de aplicar le tratamiento de choque comentado antes.
¿Y una vez terminada la temporada de verano?
Para que el agua de la piscina se conserve bien hasta el próximo caloret, instala una lona con amarres que sirva de cubierta y proteja la piscina de suciedad de otoño a primavera.
Fuente: reparalia.es

¿Qué es el coeficiente que aparece en las Actas de mi Comunidad?

Seguramente habréis visto en las Actas de las Juntas de Propietarios de vuestras comunidades, que aparece indicado un coeficiente. Os contamos a qué se refiere, y anotad porque es importante.

En función de la superficie, situación, uso, etc. de su local, vivienda o garaje, cada propietario tiene asignado un porcentaje, un % de participación en la comunidad, “su coeficiente”. Sigue leyendo

¿Sabes qué documentación debes revisar antes de comprar una vivienda?

Para evitar sorpresas, hay que asesorarse bien ante la compra de una vivienda. Recuerda que cuentas con asesores inmobiliarios y con el Administrador de la Comunidad para recabar alguna de esta información.

Si la vivienda que deseas comprar es de 2ª mano deberás revisar:

1. Título de propiedad del transmitente.

2. Último recibo anual IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles o Contribución Urbana).

3. Certificado comunidad propietarios que acredite que el vendedor está al corriente de pago de los gastos de comunidad.

4. Titularidad y estado de cargas de la vivienda (Nota Simple del Registro de la Propiedad).

5. Últimos recibos de servicios al corriente de pago: agua, luz, gas, etc.

6. ITE, Inspección Técnica de Edificios, regula la conservación de los inmuebles. (Depende de la Comunidad Autónoma, Obligatoria en algunas en viviendas con más de 20 años)

Si compra una vivienda en promoción, la información disponible varía un poco ya que no existe la comunidad de propietarios, que se suele constituir una vez entregadas todas las viviendas.

Tampoco existe el IBI, y en el Registro puede aparecer únicamente la finca matriz, sin identificar cada una de las viviendas ya que el promotor todavía no ha realizado la División Horizontal.

1. Nombre o razón social del promotor, domicilio y datos de inscripción en el Registro Mercantil.

2. Planos de situación del inmueble y de la vivienda.

3. Descripción de la vivienda: superficie útil, servicios y suministros, zonas comunes, medidas de seguridad, etc.

4. Memoria de calidades.

5. Datos de inscripción del inmueble en el Registro de la Propiedad.

6. Contrato con sus condiciones generales y especiales (precio, forma de pago, plazo de entrega…).

Evita accidentes por gas en casa

En España existen  aún muchos usuarios de instalaciones domésticas de gas,  entre gas natural, propano y butano.  Los incidentes que ocurren en las instalaciones de gas son mínimos, ya que las medidas de seguridad tanto de aparatos (calderas o calentadores) como de las propias instalaciones son muy altas.

Pero no viene mal recordar algunas medidas básicas de seguridad que hay que tener en cuenta.

Los incidentes más comunes ocurren como consecuencia de las intoxicaciones de monóxido de carbono, producidas por la mala combustión de los aparatos. Para evitar esto, hay que comprobar la correcta combustión de la llama, vigilando que sea azul, para evitar la producción de monóxido de carbono, debido a una mala combustión. También se recomienda mantener libres los conductos de ventilación y de evacuación de los humos.

Para evitar explosiones por fugas de gas,  en cuanto se note el olor del gas, se debe cerrar la llave de paso, abrir las ventanas, evitar la producción de chispas, no accionar interruptores y llamar al servicio de urgencias (112 por ejemplo)

Asimismo es de vital importancia que las instalaciones y los aparatos de gas se mantengan y revisen periódicamente según establece la normativa. Así, en el caso de gas canalizado, se debe realizar una Inspección periódica a las instalaciones  cada cinco años. La empresa distribuidora notificará cuando corresponde la Inspección y dará la opción de que el usuario haga la Inspección con la citada empresa o recurra a una empresa instaladora de confianza.

Por otra parte, las instalaciones que se alimentan desde depósitos individuales o mediante envases de GLP (bombonas de butano o propano) deben pasar cada cinco años una revisión periódica que en este caso será responsabilidad del usuario, quien habrá de contratar a una empresa instaladora de gas. Una vez realizada la inspección o la revisión, el instalador entregará al titular o usuario un certificado de que la instalación cumple con la normativa vigente. Normalmente en las webs oficiales de cada Comunidad Autónoma, podéis consultar el listado de empresas homologadas.

Fuente: Asefosam